Imagem capa - La importancia de la imagen profesional. Retratos corporativos por Sergi Escriva Fotografia
InspiraciónEstudio

La importancia de la imagen profesional. Retratos corporativos

Hace unos días quería contratar los servicios de una empresa. Y al entrar en su página web y navegar por ella, en el apartado de quienes somos, vi sus fotos de perfil de la plantilla de la empresa. Cada una diferente, uno en la montaña, otro era un selfie en el despacho, un tercero parecía que su foto estaba sacada del DNI, y una cuarta que parecía sacada de una sesión particular de estudio. Lo cierto es que la empresa no me transmitió confianza, e hice una reflexión sobre los retratos de empresa que quiero compartir contigo.


Vivimos en un mundo muy visual, lleno de imágenes y referencias estéticas. En nuestras empresas, cada vez más, tenemos que mostrar nuestra cara y que el público a quien se dedica nos conozca y sepa quienes somos. Seguro que si has ido a alguna vez a un curso o una convención donde hablaran de marketing, en el algún momento te han dicho que tus clientes tienen que saber quien eres. Pero no, no sirve cualquier imagen. Y mucho menos si pretendes transmitir una imagen lo más profesional posible. Desde hace años he trabajado con diversas empresas que se preocupan de la imagen que transmiten hacia sus clientes. Y voy a tratar de destacar las características principales, que creo, tienen que tener las fotos de empresa.


Ser tú mismo.




La sinceridad, es una parte muy importante de la ética profesional en todos los sentidos, y creo que la imagen que transmitimos debe ser sincera con nosotros mismos. ¿De que sirve colocar una foto tuya en la que pareces una estrella de cine, super retocada, en plan diva, si cuando vas a hablar con tu cliente, tu imagen es muy diferente? Creo que el maquillaje y el retoque son muy importantes, yo mismo me maquillo cuando voy a hacerme este tipo de fotos; pero no ha de alejarse de la realidad, de quien eres. Se trata siempre de resaltar lo mejor de ti mismo y disimular lo no tan bueno.


La estética y el lenguaje.





No todas las empresas son iguales, ni sus motivaciones ni sus objetivos. Por eso, tu imagen, tiene que transmitir el mensaje del puesto que ocupas en tu empresa. ¿Te imaginas la imagen del perfil de un mecánico profesional, vestido con traje y corbata? Quedaría extraño, fuera de lugar, y quizás no transmitiría confianza.

El ambiente, el entorno y el aderezo usado para hacer tu fotografía tiene que estar en concordancia contigo, con tu puesto de trabajo y con tu empresa. Por eso, antes de hacer las sesiones de retratos para empresa, es bueno hacer una planificación de cual es el objetivo de esa imagen. Muchas veces planifico una reunión previa unos días antes de la sesión, para conocer a quien voy a fotografiar y que es lo que queremos lograr.

Además de que no todas las fotos sirven igual de bien en todos los medios. Yo, por ejemplo, soy partidario de tener imágenes diferentes para cada red social, en Linkedin, tengo un lenguaje diferente del que uso en Instagram, o en mi página web.


Renovación y actualización.





Por mucho que tú y yo lo deseemos, el paso del tiempo es imparable. Y muchas veces se nos olvida que la foto que estamos usando ya tiene unos cuantos añitos. Por eso, cada cierto tiempo, es recomendable actualizar nuestra imagen. Es bueno cambiar, y es posible que la idea y la propuesta de hace unos años, ya no sea la que mejor nos representa.


Fotos del equipo de trabajo.




Igual que los retratos individuales, también es importante las fotos de las personas que forman parte de tu equipo de trabajo. No solo el CEO es importante. Todos formamos parte de la empresa. ¿Te has fijado alguna vez en la foto de la entrada del Ikea de Valencia? Te dan la bienvenida todo el equipo humano.

Cuanto mayor es la empresa, más complicado es tener este tipo de fotos, pero siempre se puede sacar un tiempo para hacerlas, el fotógrafo se puede trasladar a tus instalaciones y planificar la sesión, para que ni tú ni tu equipo perdáis mucho tiempo, que sé que es lo que a todos nos falta.


Ahora, echa un vistazo a los retratos que están en la página web de tu empresa, de tus redes sociales, y párate a pensar:

- Si no están transmitiendo el mensaje que te gustaría con el que te asocien.
- Si las de tu equipo no están en sintonía con las tuyas.
- Si crees que ya están anticuadas...

Te recomiendo una cosa: -"Mándame un mail, y hablamos".